Aguantar las respiración al fumar. ¿Realmente funciona?

Aguantar las respiración al fumar. ¿Realmente funciona?

Existe un viejo mito que dice que si retienes el humo de la marihuana puedes obtener un colocón más intenso. Pero, ¿qué dice la ciencia al respecto? Sigue leyendo para descubrir qué pasa en tu cuerpo cuando aguantas el humo.

Probablemente ya hayas visto esto en varias ocasiones. Puede que incluso tú mismo lo hagas. Encender un porro, darle unas caladas y retener el humo con todas tus fuerzas. Y, a continuación, pasarle el porro a tus amigos mientras aguantas la respiración, como si fueras el Gran Houdini escapando del agua.

Parece ser la técnica estándar de bajo coste para aumentar el colocón, ¿verdad? Al aguantar el humo, el cuerpo tendría más tiempo para absorber una mayor cantidad de THC a través de los alvéolos pulmonares. Pero por desgracia, aunque esta teoría sea aparentemente lógica, no es cierta.

El aire contiene aproximadamente un 20% de oxígeno. En una respiración, nuestros pulmones pueden contener de media 6 litros de aire. Al exhalar, el aire que escapa de nuestro cuerpo contiene aproximadamente un 15% de oxígeno. No somos tan eficientes en la absorción de oxígeno y expulsión de dióxido de carbono. Este es el motivo por el que respiramos cíclicamente, en lugar de retener 6 litros de aire durante varios minutos para poder absorber la mayor cantidad de oxígeno posible de una vez.

Este mismo principio se aplica al fumar marihuana.

PERO JURARÍA QUE CUANTO MÁS LO AGUANTO, MÁS ME COLOCO

Desgraciadamente, no es así. Los pulmones pueden transferir gas en cantidades muy pequeñas, a nivel de nanosegundo. Ocurre prácticamente al instante. Según algunas fuentes, el 95% de todo el THC se absorbe casi inmediatamente al inhalar.

Al retener el humo, puede que sientas que te pega más fuerte, pero lo que realmente sucede es que estás privando de oxígeno a tu cerebro, lo cual te hace sentir algo aturdido o mareado. Si a esto le añades el monóxido de carbono y las toxinas de la combustión, la sensación de aturdimiento se intensifica.

PRUÉBALO TÚ MISMO

Puedes hacer la prueba rápidamente tú mismo. Si fumas tabaco, dale una calada como si fuera un porro y retén el humo el mayor tiempo posible. Notarás la misma sensación de cosquilleo o de ligero mareo, aunque no hayas fumado marihuana.

Si no fumas tabaco, siéntate en una silla, con las piernas paralelas. Aguanta tus piernas y coloca la cabeza entre las rodillas, mirando hacia abajo. Haz algunas respiraciones profundas y exhala lo máximo que puedas, y luego aguanta el aire el mayor tiempo posible. Justo antes de liberarlo, levántate de nuevo para quedar sentado, mientras exhalas el aire. Si lo haces con suficiente intensidad, no solo te marearás, ¡sino que puedes llegar a desmayarte! Así que no hagas esto estando solo y tómatelo con calma.

Hay un juego de niños en el que se provoca el desmayo a partir de la privación de oxígeno. Se basa en el mismo principio que el ejercicio de la silla. Un niño de pie, apoyado en una pared, exhala y entonces otro niño le pone la mano en el pecho, aplicando una ligera presión. En tan solo 30 segundos, el niño pueden perder el conocimiento, de modo similar a cuando te da un blancazo por fumar porros.

ENTONCES, ¿POR QUÉ ME SIENTO ASÍ?

Cuanto más aguantas la respiración, más se acelera el ritmo cardíaco. La sangre se bombea con mayor rapidez para compensar los bajos niveles de oxígeno. Esto produce un efecto combinado cuando retienes la respiración, al no haber oxígeno disponible. El cuerpo empieza a responder a esta nueva señal de alerta. Entonces, empieza a liberar adrenalina para preparar una respuesta de huida o lucha, que únicamente aumenta la sensación general de “colocón”.

Otro síntoma de la falta de oxígeno es la sensación de cosquilleo en la cara o la piel, a menudo asociado falsamente con un mayor subidón.

¿CÓMO PUEDO CONSEGUIR UN EFECTO MÁS INTENSO?

Si quieres sentir un colocón más profundo, la respuesta es bastante simple. Fuma más marihuana. O fuma variedades más potentes. También puedes probar con concentrados. Si realmente quieres conseguir un mayor nivel de euforia psicotrópica, prueba con comestibles. Pero ten cuidado; pueden colocarte de diferentes maneras y suelen ser bastante potentes.

Otra opción es probar la vaporización o concentrados para dabbing. Estos son los métodos menos nocivos para inhalar THC y demás cannabinoides. Al no haber combustión, no estarás inhalando monóxido de carbono, alquitrán u otras toxinas. Con un vaporizador, podrás fumar más marihuana sin la dañina privación de oxígeno causada por el monóxido de carbono.

(TOMADO DE: royalqueenseeds)

Leave a comment